Que el director de la OMC clame contra el proteccionismo y defienda el libre comercio internacional no debe de llamar la atención, pues cobra por ello, y seguramente bastante. Sí que desde su posición advierta del impacto que la revolución tecnológica que estamos viviendo va a tener en el empleo, tal y como hoy lo conocemos.

Resulta muy complicado profundizar y analizar toda la información que nos desborda a diario, pues recibimos un bombardeo continuo de publicaciones, artículos, y suscripciones.   Esta vez me he detenido en una nota sobre una intervención del Director General de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el brasileño Roberto Azevêdo. La información es de hace ya unos días, y se publicó en Expansión.  Os adjunto el enlace.

Durante los últimos meses, ¿quién no ha oído o leído cosas como éstas?:

“8 de cada 10 jóvenes de entre 20 y 30 años encontrarán trabajo relacionado con el entorno digital, en profesiones que ni siquiera existen todavía”

” El 47% de los empleos está en “alto riesgo” de ser automatizados”

“El 65% de los niños de entre 6 y 9 años trabajará en empleos que aún no existen”

“8 profesiones que aún no existen, pero que serán los empleos del futuro”

Resistirse es inútil, ©LC, 2016

 

Dejando a un lado el, a mi juicio, exagerado tono apocalíptico de estas afirmaciones, el mundo ha cambiado ya, está cambiando, y la revolución tecnológica que estamos viviendo va a ser continua. Tampoco es menos cierto que esto ha venido ocurriendo siempre, y que muchos de nosotros estamos desarrollando nuestra carrera profesional en posiciones que no existían hace 10 ó 15 años, a veces en sectores que no imaginábamos, y para los que seguramente no estábamos formados.

Pero sí, aceptemos que ahora mismo el ritmo de los cambios es mucho mayor, y que todo cambia deprisa deprisa deprisa…  Sin embargo, a donde quiero llegar es a esta afirmación del jefazo de la OMC:

“Ya es raramente posible entrar a la universidad con un plan de carrera en mente y que al salir de ella ese trabajo soñado aún exista o que las proyecciones de desarrollo profesional sean las mismas que cuando se comenzó a estudiar.”

Yo creo que ése es el apunte que nos debe de hacer reflexionar. ¿Cómo estamos preparando y formando a las generaciones futuras? ¿Estamos educándoles para ese entorno casi de ciencia ficción que auguran casi todos los estudios y expertos?

  • Volvamos la vista hacia la Universidad… Ops!
  • Miremos ahora hacia la formación no universitaria… Glubs!
  • ¿Qué están haciendo con nuestros niños en Infantil…?   Bufff!
  • ¿Y en Primaria?  “Diosanto“!!

Dejemos política y politiqueo a un lado, por favor. Que el sistema educativo necesita cambios profundos A TODOS LOS NIVELES es un hecho. También en todos los actores: formadores, padres, alumnos, autoridades…  No podemos seguir viviendo en el cortoplacismo, formando como hace 25 años, y de espaldas a un mundo sin fronteras que está cambiando de forma radical. Hay que revisar contenidos y métodos, formar en competencias, y preparar para entornos cambiantes y volátiles.

A la vez, todos y cada uno de nosotros, los profesionales que estamos ahora en activo y que vamos a estarlo (con suerte) en los próximos años, tenemos un papel que jugar. Como profesionales y también como gestores de personas y de proyectos. Tenemos que entender, formarnos y crecer adaptándonos a esta realidad. Hay paradigmas y hábitos que aunque están incorporados en nuestra cultura, hoy ya no son válidos, y mañana parecerán jurásicos.

Necesitaremos expertos en integración, desarrollo, colaboración y desmantelación de equipos; profesionales en simular, analizar y cuantificar, riesgos, oportunidades y fortalezas; que lleven en su ADN trabajar por Proyectos; se guíen por los resultados del análisis de millones de datos; y eso sí, sigan teniendo muy en mente la Experiencia de Cliente, pague éste en yuanes, dólares, bitcoins o gallifantes.

Desde nuestras posiciones, actuales o futuras, debemos abrir camino. Tenemos que arriesgar, aprender, y romper algunos muros, porque no nos engañemos, no van a servirnos como diques de contención.

 

¿Qué muro o hábito ves desde tu posición y desearías cambiar? ¿Qué cambio tecnológico crees que va a modificar radicalmente la realidad de tu sector?  Deja tu comentario, iniciemos un debate.