Luis Castellanos

Proyectos y Operaciones sólo posibles con Personas y Equipos

¿Y si fuese mejor saltarse las reglas?

Un estudio reciente demostraba que estadísticamente se producen más accidentes cruzando por un paso de cebra que por cualquier otro punto de la calle. Al parecer como peatones prestamos más atención cuando vamos a cruzar por un lugar indebido, y ello reduce sensiblemente el riesgo de sufrir un atropello. ¿Y si fuese mejor saltarse las reglas?

¿Es mejor saltarse las normas?

El mismo estudio explica que cuando cruzamos una calle por el que a priori es el lugar más seguro, relajamos nuestro nivel de alerta, y es más probable que nos llevemos un buen susto.  ¿Es más seguro saltarse las normas establecidas?

Hay estudios para todo, incluso estudios que demuestran la poca seriedad de estos estudios. No sabemos la metodología, el tamaño de la muestra, las ciudades elegidas, ni siquiera qué se entiende por accidente. Sin embargo el estudio me permite recoger el guante de la provocación.

En los llamativos titulares se habla sólo de la parte “atropellada” y no de parte “atropellante”. Es un detalle importante porque la responsabilidad del incidente o accidente será como mínimo compartida. Es cierto que cuando cruzamos “por cualquier parte” no lo hacemos con la barbilla pegada a la pantalla de nuestro móvil, pecado que sí cometemos en un paso de cebra (todos lo hemos hecho). ¿Es mejor saltarse las reglas?

Llevémoslo al mundo de la Empresa, a nuestro día a día. ¿Es más seguro pasar por encima de las reglas? ¿Ofrece mejores resultados no cumplir con los procedimientos? ¿Puede una organización sobrevivir con “peatones cruzando la calzada” cuando y donde les plazca?

Necesitamos reglas y pasos de cebra

Evidentemente no. La respuesta “responsable” es no. Creemos claramente en ese “no”. Sabemos que “no”. Entendemos que “no”. Necesitamos reglas, es un hecho. Cualquier grupo de Personas necesita siempre un conjunto de procesos. Incluso cuando no eran reglas formales. Cuando las humanidad descubría océanos y exploraba continentes, pero no se había detenido aún a inventar la intranets, los ‘sharepoints’ (o repositorios), y los controles internos, incluso antes de todo eso, ya había usos, costumbres, y tradición. Todo ello conformaba una manera de hacer. Los “aquí las cosas se hacen de este modo”, o “esto lo hemos hecho siempre así” eran ya ley y orden, y también a veces fuente de Derecho.

El problema son los extremos

Tanto por defecto como por exceso. A un lado el caos “desregulado”, la total ausencia de pasos de cebra y de semáforos. Al otro lado una ciudad y una circulación totalmente encorsetadas y vigiladas, donde es imposible poner un pie fuera del camino establecido, donde hasta los patinetes eléctricos y las bicicletas respetan las normas. Increíble, ¿verdad?

En medio, a medio camino entre un extremo y otro, está el mundo real, estamos nosotros, está nuestro Equipo, nuestra Organización, recorriendo esa ciudad llena de carriles, marcas de pintura y señales de todo tipo.

En ese mundo, donde a veces todo está perfectamente documentado, tenemos que lidiar con Clientes (internos y externos), gestionar sistemas, incidencias, objetivos, campañas y movimientos corporativos. Además, tenemos que hacer compatible nuestro día a día con toda una legión de magníficos profesionales que se dedican a dibujar ‘scripts’ (o guías), redactar argumentarios, chequear políticas, actualizar procedimientos, etc. Todo ello es indispensable para que las operaciones no se caigan y el control del negocio sea posible. Imprescindibles.

Desafía con tu creatividad

Ese cuerpo de normas y procesos gracias al cual todo funciona razonablemente bien no puede ahogar la creatividad ni desactivar la necesidad de probar cosas nuevas. Si nos limitamos a hacer únicamente “lo mismo”, “del mismo modo “ y “con las mismas herramientas de siempre”, hacemos prácticamente imposible que se logren mejoras. El “esto se hace así” debe ser desafiado continuamente. ¿Por qué? Porque debes exigir y exigirte ser más eficaz, más eficiente, con menor costo, con más calidad y menos defectos, creando más satisfacción y mejor experiencia… Sé valiente.

Esos “motores” llevan, generan, favorecen, provocan el cambio.  Casi siempre precisan de “algo nuevo o diferente”.

La valentía forma parte de TU responsabilidad

Como gestores o responsables de Equipos y Personas, debemos demostrar la flexibilidad y la habilidad suficientes para, sin hacer añicos el orden establecido, encontrar el modo de probar y experimentar hasta dar con esas mejoras.  Bordeando las reglas, pisando alguna línea, incluso aceptando alguna multa.

Atreverse, probar, equivocarse, medir resultados, dar marcha atrás si es necesario, asumir el tiempo y los recursos invertidos (nunca perdidos), ser valiente ante el organigrama, demostrar que los pequeños cambios funcionan, atribuir esos pequeños éxitos a tu Equipo, agradecer el empeño y el esfuerzo realizado, engrasar su reconocimiento y facilitar su recompensa cuando ésta sea posible. Todo esto forma parte de TU responsabilidad y TU posición, y debería de estar entre tus capacidades.  ¿Os acordáis del gen de la miseria?

Si funciona, si logras esas mejoras y luego eres capaz de reproducirlas, no te olvides de mantener informadas y actualizadas a esas “personitas de los scripts“, los argumentarios, y los procesos.  Retroalimenta, informa y comunica.  Cuídalas. No en vano “oficilizan” tus éxitos y dan visibilidad a eso nuevo que has creado o alcanzado.  Son tus socios y tus aliados. Sin su dedicación y saber hacer, “la ciudad sería un caos“, y estaríamos todos cruzando por cualquier sitio, o directamente a la deriva.

 

2 Comentarios

  1. 100% de acuerdo D. Luis…. creemos que si alguien de nuestro equipo, se sale del camino, en busca de mejoras, es un indómito.

    Quizás hay que cruzar más por medio de la carretera, para estar más alerta y creativo, abierto a la improvisación… lo importante es llegar a la otra acera a tiempo y a salvo

    • Claro Javier, y mirándolo de otro modo: ¿Y si demostramos que el paso de peatones estaba mal ubicado? ¿Y si con tesón y creatividad podemos mostrar al resto que nuestro camino es más recto, o más directo, o más económico? Muchas veces hay una oportunidad. No es rebeldía, sino inquietud.

      Gracias por seguir y por tu comentario!

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